Encuestadores, dedíquense a otra cosa

0

Las fallas en los resultados de las encuestadoras más importantes del país podría desnudar varias cosas: que la gente no expresa lo que siente al momento de responder una encuesta, que los datos se relevan mal por lo que los resultados no se confirman más tarde en las urnas. Por ambas razones, el rol de las encuestas a la hora de anticipar públicamente lo que va a pasar empieza a desmoronarse.
La soberbia con la que algunos dueños de consultoras respondían las consultas de los periodistas cuando les preguntaban sobre los datos; o la mayor soberbia de no querer hablar con todos los periodistas para brindar información y seleccionar con quienes sí y con quienes no la compartían, también es parte de la misma realidad. Ahora, cuando se demuestra que sus trabajos han fallado, deberían dar una explicación pública acerca de por qué erraron tanto en lo que difundían con mucha soltura y tono casi de “intocables”.
La mayoría de las encuestadoras, como se ve en el gráfico, pronosticaron resultados estrechos. Incluso hubo un sondeo de Elypsis que fue difundido el viernes pasado en medio de la veda electoral que pronosticaba una victoria de Mauricio Macri por un punto y una ventaja holgada en octubre.
Analistas financieros adjudicaron a esa encuesta y a otra difundida por una empresa brasileña la reacción eufórica que tuvieron los mercados el viernes, que preveían una buena performance del jefe de Estado en su sueño reeleccionista.
Así y todo, cualquier podría decir que es fácil opinar con el diario del lunes. Y tendrá toda la razón. Sin embargo, debería darse por finalizado, también, el tiempo en el que las encuestas se transforman en el material más preciado de los medios de comunicación. Porque está a la vista, además, de que todo lo que dijeron durante estos meses resultó falso. Nulo de nulidad absoluta para el resultado plasmado en las urnas el domingo durante las PASO.