Simple y contundente

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Dani Alves fue mucho para las aspiraciones argentinas de prosperar en el desarrollo del juego, en un encuentro donde Brasil dominó la pelota y se impuso por 2 a 0 al Seleccionado Nacional, eliminándolo de la Copa América en las semifinales del certamen.
La calidad futbolística del lateral derecho brasileño se hizo sentir claramente en el estadio de Belo Horizonte, donde los dirigidos por Tité le propinaron a los de Leonel Scaloni una derrota sin atenuantes. Se podrá decir que hubo jugadas polémicas. Es verdad, como el supuesto penal contra Agüero que el VAR no revisó. Pero el fútbol, desde sus orígenes, se distingue por ser un juego donde pesan tanto las habilidades como las picardías. Y esa fue una de estas últimas.
Lo real es que Brasil tuvo en su lateral derecho y en el delantero Gabriel Jesús las cartas de triunfo que le valieron el pase a la final. Y la Argentina no tuvo en Lionel Messi ni en Lautaro Martínez el contrapeso para frenar la abultada diferencia que marcaron los locales sobre nuestro seleccionado nacional.
Hay que decir, también, a favor de Brasil que se notó una idea de juego. Ordenado desde el fondo, la salida siempre fue por derecha, a tavés de Dani Alves. Desde allí, Casemiro fue un aliado importante para la triangulación en el medio y luego la lanzada punzante y en profundidad para los de arriba. Con esa simple fórmula, más las proyecciones por el lateral del ex jugador del Barcelona, le alcanzó a Brasil para superar a la Argentina.
Por nuestro lado, no hubo claridad en el armado de las jugadas. Cuando la pelota estaba en los pies de los jugadores nacionales, era necesaria la aparición de los volantes y de Messi para empezar el circuito de creación de juego. Y no hubo tanta colaboración de este último para ser quien encarara y tomara la responsabilidad de ir por el partido.
¿Ganó con justicia Brasil? Sí. Mal que nos pese, se impuso en el juego, en el terreno y en el resultado. Las excusas no sirven, hay que mirar para adelante y empezar de nuevo. Solo así se podrá pensar en una revancha deportiva a futuro.