Mar del Plata tuvo su primera experiencia de planificación de trabajo alrededor del concepto de smart city en el año 2001, cuando la Fundación Telefónica eligió a esta ciudad para desarrollar su modelo de ciudad inteligente. Nos lo recuerda Renato Rosello, vicerrector de Desarrollo y Transferencia de la Universidad Fasta. Luego hubo un segundo intento, durante el 2015 que se interrumpió con el cambio de gobierno.

Hoy, a casi dos décadas de aquellos incipientes inicios en los que la ciudad estuvo a la vanguardia, no quedan rastros a la vista de las iniciativas impulsadas tanto en el gobierno de Blas Aurelio Aprile como en el de Gustavo Pulti. ¿O sí?

Por suerte, Mar del Plata tiene muchos profesionales capacitados que, rápidamente, pueden reconstruir aquellos interesantes momentos donde se pensaba con visión de futuro. Tiene universidades y empresas, en el sector público y privado, con material humano para dar los pasos que sean necesarios hasta llegar al objetivo. Pero necesita un liderazgo claro que ponga el tema en el centro de la escena.

Intentando recabar la información necesaria para esta importante iniciativa, EL GUARDIAN MDP buscó el testimonio de Rosello, un profesional joven pero con mucha experiencia, que conoce sobre el tema y que nos ilustró acerca de su visión y de cuáles cree que debieran ser los ejes de una reconstrucción del proyecto smart city.

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EGMDP: – ¿Puede Mar del Plata aspirar a convertirse en una ciudad inteligente?

RR: – Es frecuente relacionar a las ciudades inteligentes con la incorporación de tecnología: conectividad, sensores, cámaras, centros de monitoreo, tramitación digital, etc. Si bien es uno de los aspectos de las ciudades inteligentes, en mi opinión no es el más relevante. Una ciudad inteligente es aquella en la cual se consigue crear un ecosistema que favorezca la innovación ciudadana y la participación de todos actores y sectores en la construcción de soluciones que mejoren la calidad de vida en la ciudad y promuevan el desarrollo social y económico de forma sostenible. Es así que debemos incluir en el concepto también temas como la participación ciudadana, la cultura del emprendedorismo innovador, el cuidado del medio ambiente, entre otros.

Considerando esto creo que Mar del Plata tiene la oportunidad de convertirse en una ciudad inteligente, ya que cuenta con factores claves, tales como: una amplia oferta educativa (5 Universidades), diversidad de sectores económicos (industriales y de servicios), capacidad de desarrollo tecnológico (empresas y emprendedores TIC). Tal es así que ya en el año 2001 la Fundación Telefónica seleccionó a Mar del Plata para implementar una de las primeras ciudades inteligentes de Latinoamérica, dando orígen al proyecto “Mar del Plata Ciudad Inteligente”, impulsado desde el Municipio. Lamentablemente el proyecto se vio truncado por la complicada situación del país y de nuestra ciudad a fines de 2001. Luego, entre los años 2013 y 2015 hubo un nuevo proyecto con el objetivo de posicionar a Mar del Plata como una ciudad inteligente, habiéndose conseguido importantes reconocimientos nacionales e internacionales relacionados con gobierno digital, innovación ciudadana y desarrollo de la economía del conocimiento (2 años el Premio Nacional de Gobierno Electrónico, 4 años primer puesto en el ranking de sitios web municipales de CIPPEC y San Andrés, primer Hackatón de Innovación Ciudadana de Latinoamérica junto al BID, entre otros).

Lamentablemente, de nuevo por cuestiones políticas, este proceso se vió interrumpido.Sin embargo, creo que no sólo Mar del Plata puede ser una ciudad inteligente, sino que DEBE serlo, ya que de lo contrario, en el contexto de la cuarta revolución industrial que estamos transitando, nuestra ciudad quedará relegada y no ofrecerá a los jóvenes oportunidades de desarrollo.

EGMDP: – ¿Cuáles identifica como los pasos necesarios que se deberán dar para lograr ese objetivo?

RR: – A partir de las experiencias que mencionaba anteriormente y analizando los casos exitosos de ciudades inteligentes podemos ver que hay dos factores claves en los proyectos de este tipo: el apoyo y liderazgo político y que el tema se convierta en una política de Estado, de forma tal que pueda trascender a las diferentes gestiones de gobierno municipal.

Asimismo, otro factor clave, es la necesidad de crear un ecosistema que promueva la innovación, con una fuerte participación de los sectores educativo, científico tecnológico, empresario y emprendedor.

Una estrategia adoptada por otras ciudades del mundo, como por ejemplo el caso de Málaga (impulsado desde hace más de 10 años, con un claro liderazgo de su alcalde, Francisco de la Torre), es generar las condiciones para que las empresas puedan probar en la ciudad soluciones innovadoras, priorizando aquellas desarrolladas por empresas locales, que luego podrán exportar a otras ciudades del mundo, generando así un beneficio adicional de desarrollo económico y generación de empleo. De esa forma Mar del Plata podría, además de convertirse en una ciudad inteligente, ser referente en la materia para la región y una vidriera para las empresas tecnológicas que generen soluciones innovadoras para ciudades.

Un paso fundamental sería la creación de un equipo interdisciplinario e interinstitucional de gestión del proyecto, que incluya al sector público y privado y que defina un plan con acciones a corto, mediano y largo plazo, cada una con sus indicadores y metas. Este equipo y este plan deberían ser liderados por el gobierno local y necesitaría profesionales experimentados en gestión de proyectos, en gobierno digital y en gestión de la innovación, entre otros.

EGMDP: – Si hubiera que calendarizarlo, ¿a qué distancia de tiempo -en que año- piensa que podría alcanzarse ese objetivo?

RR: – Una vez definido el plan de acción, el modelo de gestión y el equipo, se podrían empezar a visualizar resultados de impacto para los ciudadanos en aproximadamente dos años. Sin embargo recién podremos decir que Mar del Plata es una ciudad inteligente cuando sus ciudadanos así lo sientan, es decir cuando nos visite un turista y el taxista que lo lleva a su hotel le cuente que en la ciudad se fabrican los alfajores más ricos del país, los mejores sweaters y, además, que es una de las mejores ciudades para vivir, con cantidad de servicios innovadores que se replican en otras ciudades de Latinoamérica.

Para ello es clave lograr un proyecto sostenible en el tiempo, cuya continuidad no dependa de la gestión del gobierno de turno, si bien habrá épocas de mayor y de menor apoyo. Al hablar de Ciudad Inteligente no nos referimos a un estadío que alcanza una ciudad, sino a un nuevo modelo cultural y de gestión, a una nueva forma de vida en la ciudad.

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