Comer bien y ordenadamente, uno de los secretos de Federer

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La comida no es perjudicial para la salud, es necesario saber suministrarla, basándose en una dieta equilibrada y ordenada.

Y si no, mirá al gran Roger Federer, que a los 37 años sigue siendo uno de los mejores tenistas del mundo, en un nivel súper exigente, midiéndose contra jugadores de la poco más de la mitad de su edad, y ganándoles sin atenuantes.
¿Cuál es su secreto? Comer bien, en el momento justo, con las proteínas necesarias y adecuadas para su performance. En las últimas horas, el sitio de internet Business Inside recopiló y publicó los tips de la alimentación de Roger, que la sigue de manera rigurosa pero también tiene sus “permitidos”.
Todo empiza por el desayuno, y para comenzar su día, a Federer le gustan los waffles. Los come con compota de fruta. Para beber, acompaña con jugos exprimidos y café.
Antes de los partidos tiene una comida que es infaltable para él. Cuando prepara los partidos lo hace planificando su alimentación. Antes de cada encuentro tiene como costumbre comer un plato de pasta: “dos horas antes de cada partido, como pasta en salsa ligera… Lo he estado haciendo durante 20 años”, reveló.
Durante los encuentros no se olvida de comer. Lo hace dentro de los courts mientras toma los tiempos de cambio de lado. Tanto en los entrenamientos como en los match repone energías constantemente.
En esas situaciones apela a reponer energías mediante alimentos o infusiones. Las bananas, buena fuente de carbohidratos y potasio, son sus aliadas. También suele ingerir barras energéticas. Y para beber, como la gran mayoría de los deportistas, se vale de las bebidas isotónicas, que ayudan a recuperar las sales perdidas en la alta competencia con mayor celeridad.
Pero también se da sus “gustitos” porque son parte de su dieta. Federer disfruta mucho de las salidas a cenar. “Soy un amante de los restaurantes italianos, japoneses e indios”, declaró recientemente. Pero su debilidad está en el postre. “Me gusta mi helado, me gusta mi chocolate”, advirtió en 2017.
He ahí un gusto que Federer no negocia con los nutricionistas. “Esa es mi dieta. Me gustan mis golosinas. No me siento mal por eso. Puedo hacerlo y jugar tenis al mismo tiempo”, subrayó. ¿No privarse de un alimento que lo hace feliz también es una clave de su vigencia?
Otro de los “permitidos” de Roger es el queso. Adora la fondue y también tiene al raclette (un queso semi curado, de origen suizo) como uno de sus platos predilectos.
Pero el gran tema en cuestión son las bebidas. ¿Se permite la gran estrella del tenis mundial tomar alcohol? Según el informe, sólo en las celebraciones. Y a veces apenas bebe champagne diet. Mucho tiene que ver con que ha confesado que su cuerpo no es precisamente resistente a los efectos del alcohol.
Tras obtener el título en Wimbledon en 2017, confesó que se quedó festejando hasta las 5 de la madrugada y las consecuencias resultaron devastadoras. “Me pesa la cabeza. No sé qué hice la pasada noche. Creo que mezclé demasiadas bebidas”, reveló, luego de la noche que compartió con unos 40 familiares y amigos. “Pasamos un muy buen rato. Me fui a la cama y no me sentía bien cuando me desperté”, agregó.
A los 37 años, Roger Federer mantiene una sorprendente vigencia en el competitivo circuito de tenis, batallando contra otras leyendas como Novak Djokovic o Rafael Nadal, y resistiendo el embate de las nuevas estrellas, como Stefanos Tsitsipas o Alexander Zverev. El suizo, hoy número 3 del mundo, continúa dando clases con su talento: ha ganado 20 torneos Grand Slams, ni más ni menos.
Como se puede ver, y en pos de seguir ofreciéndoles sus virtudes a los fanáticos del tenis, Federer sigue una dieta especial, que cumple con rigor, más allá de los “permitidos”, que para el oriundo de Suiza son sagrados.