Hay consenso lavagnista en Mar del Plata

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Con los espacios políticos que lo componen definidos, pero no aún los nombres de quiénes serán los dirigentes que se sentarán a la cabecera de la mesa para la formulación de los anuncios, el viernes será presentado a nivel local el sector que impulsará la candidatura de Roberto Lavagna a la presidencia de la nación. Y habrá sorpresas de peso.

Tal como lo anticipara EL GUARDIÁN MDP en diferentes artículos donde se abordó el tema, existen dos grandes articuladores que serán de la jugada: el Partido Socialista y Alternativa Federal -el sector que contiene a doce gobernadores peronistas y al senador nacional Miguel Ángel Pichetto, este último uno de los artífices de la construcción junto a Miguel Lifschitz-.

Es casual -o quizás no lo sea tanto- que en ambos campamentos exista una fuerte presencia de militantes de lo que otrora fuera el socialismo santafesino (socialismo popular). Por la metodología en la construcción y el armado a veces lento -casi cansino para la vertiginosidad actual- pero efectivo, más el aporte estructural del aparato partidario con posibilidades de ofrecer el sello en una eventual estrategia electoral, no es un dato menor la participación del PS en ese esquema. Además, el partido entero, de punta a punta, está comprometido con llevar adelante la postulación de Lavagna.

Tampoco es despreciable la participación del GEN, que cuenta con sello propio y estructura parcial de lo que alguna vez fueran militantes radicales escindidos del legendario tronco partidario de la UCR. Con Margarita Stolbizer como referente natural del sector en el plano nacional, tanto en provincia de Buenos Aires como en los distritos grandes del interior bonaerense esa fuerza aporta algo más que el nombre de la ex candidata de Massa.

Este viernes, cuando todos esos sectores de proyección nacional se presenten públicamente en un coqueto reducto costero marplatense, lo harán de la mano de una gran contribución del sindicalismo peronista. Y no con Hugo Moyano que ya adhirió públicamente a Cristina Fernández de Kirchner, sino con las 62 Organizaciones Peronistas, que tienen articulando el espacio al dirigente gastronómico Luis Barrionuevo.

De ahí la gran vinculación que Barrionuevo y Lavagna tejieron, también, con el ex presidente de emergencia Eduardo Duhalde, quién públicamente ha manifestado su apoyo a Lavagna destacándolo como el artífice de la salida de la crisis nacional desde 2003 en adelante. No así a Néstor Kirchner, de quién Lavagna fue su ministro de Economía en los arranques de la presidencia del dirigente santacruceño.

En el plano local, se suman tres jugadores de la escena deliberativa marplatense, que están buscando escenario por donde “jugar” sus eventuales renovaciones en el Concejo Deliberante, y a los que se los puede mencionar como “casi un hecho” que estarán en la conferencia de prensa, ya que no dependen de mayores debates para decidir si están o no están en el convite: es un hecho que Provincias Unidas, el espacio que respalda al presidente del Concejo Deliberante, Guillermo Sáenz Saralegui será de la partida. También el Espacio Progresista, que impulsa el concejal radical alfonsinista Mario Rodríguez. Y finalmente Sumar, la fuerza local conformada por el concejal Santiago Bonifatti, quien fuera presidente de Acción Marplatense –el partido fundado por ex intendente Gustavo Pulti-, hoy definiendo si se presenta a elecciones como una fuerza vecinal o si se integra al kirchnerismo vía Unidad Ciudadana.

La nota de color está dada por el Frente Renovador: al no asegurar su participación al espacio nacional Sergio Massa, el que todavía está afuera del consenso por Mar del Plata es Ariel Ciano. En cambio, más disponibilidad tendría su compañera de bancada, Mercedes Morro, quién también pertenece al FR pero es de la línea de Barrionuevo, otro de los “armadores” del neolavagnismo.

Todos están dispuestos a jugar. Ahora sólo resta saber qué hará Lavagna. Si va por la Presidencia, habrá margen de maniobra para los nombrados y para varios más. Si no, cada uno para su casa y a esperar la próxima sortija y que el destino caiga “plata”, en lugar de otra cosa…