Detrás de las noticias: Tomamos un café con Marcelo Pasetti

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Llegó más que puntual. Diez minutos antes de lo previsto. Saludó a los mozos del café y enseguida se sentó. Su teléfono nunca dejó de sonar. Sólo en una sola ocasión pidió disculpas, atendió y seguimos con la charla. 

Charla que pasó volando. Hace poco empezó un ciclo de entrevistas en la Televisión Pública, hace radio todos los sábados y hace más de treinta años trabaja en el diario “La Capital” donde hoy se desempeña como subdirector.

EGMDP: A la hora de definir la tapa del diario, qué va y qué no va, ¿tenés real dimensión del poder que tenés ocupando ese lugar? ¿Te pesa?
MP: No. No me pesa porque hay una gimnasia y creo que si uno se pusiera a pensar en todo lo que juega la elección de un título… paralizaría. Vos sos periodista y sabés cómo se corre en estos tiempos que todo es vorágine y a veces no hay muchas situaciones como para quedarse a analizar y ponerse a reflexionar. Vos tenés una gimnasia que te la dio los años. Acertadas, otras veces cometés errores -sin dudas-, pero uno no es consciente y lo hace como algo mecánico. Es como un médico cuando va a operar del corazón. Claro que está en sus manos saber el futuro de ese paciente pero, va, lo hace, tiene que actuar. Ya. En este instante. Creo que un poco es eso… el periodismo tiene que ver con eso.

EGMDP: Si Marcelo Pasetti tuviera que hacer una tapa… ¿cuál haría?
MP: Si yo tuviera que ser una tapa buscaría situaciones que tengan que ver con historias de vida. Buscar ventanas que están desesperadamente anheladas en los lectores o en los oyentes. Historias de vida… Mar del Plata está llena de historias de vida. La calle está llena de notas. Todos nosotros tenemos historias para contar. El trabajo del periodista es saber bucear. Ayer me tocó presentar a los ex combatientes en una charla que estaban haciendo en el Centro Cultural del Paseo Aldrey y cuando terminó la charla surgió, sin saber que estaba previsto… te lo cuento y se me vuelve a poner la piel de gallina… a propósito del trabajo de la Fundación No me Olvides, que identificaron a 123 soldados en Malvinas, había muchos padres presentes y ex combatientes. Colocaron una placa que dice “Soldado argentino solo conocido por Dios” en un costado. Era el momento en que invitaron a un padre, a Federico Planes, el padre de Marcelo Planes, un ex combatiente de Malvinas de Mar del Plata que murió en las Islas, a romper con un martillo esa lápida, ese mármol, en una forma simbólica de apoyar el trabajo que se había hecho de reconocimiento a los 123. Yo te aseguro que cuando vi a ese padre agarrar el martillo… débil, un tipo grande, un tipo mayor sin fortaleza física… No se de dónde sacó la fuerza… Agarró el martillo y le pegó un mazazo a ese mármol que en dos martillazos lo partió. Y dije… cuánto hay acá en esto, en esta sola imagen, poder reflejar esto. No está en ningún medio de Mar del Plata, no lo contó nadie. Yo creo que debe haber sido el hecho más importante en la ciudad…

EGMDP: Además simbólicamente…
MP: Simbólicamente. Todo lo que implica el romper ese mármol… Ese hombre que está de pie, ese hombre que se bancó todo: la desmalvinización, la mentira, el recuerdo del hijo. Estar apoyando hoy con todo ese dolor a quienes están vivos y volvieron de Malvinas, siendo casi un padre para todos ellos. Y me dije, p…, a veces discutimos por cuestiones políticas menores… Esta es la gente que hace a Mar del Plata. Esta es la gente que uno tiene que valorar. Si me hubieras dado esa tapa esa hubiero sido mi foto grande como la de tantos… el flaco que se recibió ayer de ingeniero en computación en tiempo récord… Hay muchísimas historias. Lamentablemente la vorágine nos lleva a marcar una agenda que no se si es la misma que está reflejando o reclamando las audiencias. ¿Y sabés dónde lo ves? En la web. La diferencia la tenemos en nuestra página web que tenés medida de lo que lee la gente. Y así como a veces tenés lectores de un perro que no dejó ir a su cuidador que se había desmayado y se tiró al piso y es la nota más leída, encontrás que esas historias que tienen al vecino como protagonista son muy pedidas y muy bien recibidas por nuestros lectores.

“a veces discutimos por cuestiones políticas menores… Esta es la gente que hace a Mar del Plata y que uno tiene que valorar”.

EGMDP: ¿Cuál sería la historia tuya que quisieras contar? Se que es difícil porque nosotros estamos acostumbrados a contar historias de otros y nunca nuestras… Pero ¿cuál te gustaría contar?
MP: Yo siempre cuento una que fue un hito en lo que tiene que ver con mi entrada al diario que tiene que ver con la irresponsabilidad y la fortuna que tiene todo periodista. Una mañana yo llegué al diario, era muy joven, tenía 19 años, y un secretario de redacción me dice: “Tenés que hacer a Borges”. “¿Cuándo?”, digo yo. “Ahora. Al mediodía”. ¡A Borges!. Yo lo único que sabía de Borges…

EGMDP: Dificilísimo de entrevistar…
MP: Dificilísimo. Un tipo que con esa cabeza y esa inteligencia daba vuelta a cualquier premio Nobel charlando. Te imaginás… me tocaba a mí hacer a Borges. Y me mandé. Con una audacia y una irresponsabilidad total, tras haber estado una hora en el archivo tratando de sacar algo… Y llegué a esa casa y me recibió y, te juro por Dios, yo tengo guardado el audio, tiemblo, tiemblo… Mi voz aflautada es tremenda del miedo que tengo. Claro, a los quince segundos de charla, Borges se dio cuenta que estaba con un tipo que tenía un miedo bárbaro, pero con ganas de hacerlo. Y me dio un reportaje… hicimos dos preguntas y me dice: “¿Me lleva a caminar al patio?”. Ya estaba ciego. Había un parque, dimos una vuelta por el parque y ahí fue como que… Algo me pasó que me cargué. Nos volvimos a sentar en el sillón y salió una entrevista sensacional; sensacional que hoy guardo como recuerdo. Pero digo, hoy, a cuántos pibes podés mandar a hacer a Borges sin que se paralicen y que puedan salir. Hay herramientas que te tienen que dar, y eso me marcó.

EGMDP: ¿Qué te pasa con el adn marplatense? ¿Cómo es el marplatense?
MP: Es un tema fascinante. Es un tema fascinante para abordar desde lo psicológico, desde lo social que no se ha hecho. Hay una situación que yo la llamo, a mi me gustaba como título: “El Aerolíneas de los jueves a las 21”. Y qué es eso… Entre el lunes y el martes, de Mar del Plata se va muchísima gente a trabajar a Buenos Aires: diputados, legisladores, empresarios, creativos, científicos, que vuelven el jueves a la noche o en el primer vuelo del viernes a la mañana. Toda esa gente no está en la ciudad. Va y trabaja en Buenos Aires. Vos cuando entras a mirar hay marplatenses por el mundo triunfando en todas las áreas. Pero acá tenes una idiosincrasia muy especial… En Mar del Plata hace 20 años había un club de nativos marplatenses que se reunía semanalmente. Un club de nativos marplatenses. Las raíces no están definidas. La autovia 2 como nos dio tantas ventajas para traer turistas y llevarlos en tan poco tiempo, también produjo desventajas. Estamos a cuatro horas de Buenos Aires…

EGMDP: Como que somos el country…
MP: Exactamente. Me sacaste la palabra de la boca. Nos hemos creído que es un country de Buenos Aires y nos vamos convirtiendo en una ciudad del conurbano con mar. En ese trayecto me parece que nos estamos olvidando de muchas cosas qué hay que trabajar.

EGMDP: ¿Qué se podría hacer?
MP: Yo te doy un ejemplo muy concreto. Hoy Mar del Plata tiene un tercio de la población en nivel de pobreza e indigencia. Es la ciudad número uno del país en desocupación. Yo vi a todos los políticos marplatenses en Twitter y en Facebook levantar la voz y horrorizarse por lo que estaba sucediendo. Yo pregunto: dónde están los proyectos, la planificación, los proyectos en común. Es un año electoral, es cierto. Yo no entiendo cómo diez tipos, diez líderes de Mar del Plata no se sientan en torno a una mesa y establecen una agenda mínima de puntos… tres puntos, dos, uno si querés; pero laborar todos juntos. A mí me dijo un ministro el otro día, “Flaco, ustedes están locos. Llegué con el auto el otro día de Buenos Aires. Entré por Constitución y subí hasta el centro y me crucé con siete afiches distintos de candidatos en las paredes de Mar del Plata. Son la ciudad con más desocupación del país”. Lo único que importa hoy es la elección. Nadie habla de este tema. No puede ser. Hay situaciones dramáticas. No estamos viendo lo que se viene en Mar del Plata si no se toman cartas en el asunto. Y esto no es partidario ni política partidaria. Al intendente no se lo puede responsabilizar… tiene miles de defectos pero no podés decir que la desocupación es culpa de él porque en definitiva es parte pero no es el responsable total. Hay muchos factores que juegan en torno de esto. Pero es un tema que quedó en Twitter y Facebook para la clase política de Mar del Plata. Yo no lo puedo entender. Honestamente no lo puedo entender. Cómo no se toman cartas en una situación tan dramática cómo está. Pasó. Fue un título y esperaremos a la próxima medición del Indec. Lo usará la oposición para disfrutar entre comillas los números tan bajos; se harán los disimulados los del oficialismo, que también lo celebran cuando baja, no?…. Es un egoísmo muy fuerte que demuestra otra vez el divorcio entre la clase política y la sociedad.

EGMDP: ¿Es solidario el marplatense?
MP: Si. Es solidario. Es una de las mayores virtudes que tiene. Yo recuerdo claramente campañas de inundaciones, o cuando hay algún hecho de alguien que perdió la casa…. La gente es absolutamente solidaria. Yo,  la otra vez,  en mi programa de radio, llamó una nena que quería estudiar guitarra y no tenía guitarra. Yo te puedo asegurar que en una hora hubo diez llamados ofreciendo guitarras. Y me emociona recordarlo. Hay una sociedad ávida de hacer cosas. Una sociedad que tiene que recuperar la autoestima en Mar del Plata. Somos Mar del Plata…. El argentino se desespera por venir cinco días a esta ciudad; caminar por la playa, comer un pescado, ir a ver los pulóveres de Juan B. Justo. Nosotros somos privilegiados en tenerlos. Cuidémosla. Cuidémosla. Por ahora me parece que estamos en la chiquita.

“El tipo que laburó once meses y medio guardando cada semanita un puchito para llegar a las vacaciones, cuando viene acá quiere ser bien tratado”.

EGMDP: Siempre señalas el maltrato hacia el turista…
MP: Yo no puedo entender… Vos has salido de vacaciones al exterior. Vos vas a Brasil, vos vas a  Uruguay en donde pisas la calle y paran los autos… y estamos a cuánto, media hora de Buquebus. Vos vas a Brasil y al turista lo atienden como a un rey. Nunca nos ponemos del otro lado. El tipo que laburó once meses y medio guardando cada semanita un puchito para llegar a las vacaciones, cuando viene acá quiere ser bien tratado. No podemos afanarlo, no podemos maltratarlo, no podemos descuidarlo. Hay que tratarlo como un rey porque ese tipo después es multiplicador. Ahora, si no queremos ser una ciudad turística, digámoslo. ¿Nos convertimos en una ciudad industrial? Perfecto. Pero eso es lo que te decía hoy de una agenda en común. ¿Qué somos?. ¿Queremos ser una ciudad turística? ¿Nos avergüenza ser una ciudad turística?. A veces se lo maltrata. Se lo expulsa… Y bueno, si vamos a matar a la gallina de los huevos de oro, somos responsables todos. Una buena atención, una sonrisa… Yo he visto gente que para en la calle para preguntar una calle,  y lo mandan a otro lugar a propósito… y vos decís, y dónde está la viveza…. Dónde está la piolada esa… Porque vos después, de los pequeños casos te acordaste cuando estuviste en una ciudad. Yo me acuerdo en Misiones cuando un comerciante me regaló medio kilo de yerba… un gesto. O en Brasil dónde te regalaron una cintita o el tipo que te trajo la caipiriña y a la media hora te trajo una de cortesía. Esos son los detalles que hacen a las grandes ciudades. Nos falta…. Nos falta muchísimo en ese sentido. Me parece que nos falta mucho.

EGMDP: Igual, Mar del Plata tiene sus tiempos. Es una ciudad que hace no mucho tiempo empezó a mirar el mar. Es una ciudad que tiene el mar y uno siente que todos los chicos deberían saber nadar. Y es una ciudad capital del surf y recién hace meses nomás se abrió una Escuela Municipal de Surf…
MP: Si, si, si. Es notable lo que decís. Es muy lento. Lleva su tiempo. Vos diste dos ejemplos concretos. En Mar del Plata hay chicos que no conocen el mar. En Mar del Plata que es la capital Nacional del Surf vos no podes subir con una tabla de surf a un colectivo. Explicámela esa… No es tan difícil poner dos ganchos en un micro para que puedan subir las tablas… Salió de Mar del Plata el presidente de la Asociación Internacional de Surf, Fernando Aguerre. Mar del Plata tiene campeones de surf. Vos vas ahora por la costa y hay miles de surfistas pero no podés subir a un colectivo… Nos falta mucho. Pero creo qué hay tiempos mucho más lentos pero creo qué hay que generar una conciencia. En Pinamar a los chicos de cuarto grado les están enseñando turismo. En Pinamar no se pueden tirar vasos plásticos ni sorbetes en la playa… Está prohibido. Y estamos a cuánto… Hay una deuda pendiente. Hay mucho para trabajar.

EGMDP: Además creo que hasta turísticamente si vos tuvieras una playa libre de basura, limpia de verdad, también sería otro atractivo…
MP: Valor agregado. Valor agregado. Valor agregado en todo…

EGMDP: ¿Cómo hacés para desenchufar? ¿Qué cosas te desenchufan?
MP: Me desenchufa caminar a la mañana. Camino cuando puedo. Hacer algún ejercicio. Encontrarme con mis amigos. Por lo general, mis mejores amigos no tienen nada que ver con la actividad, de modo que yo me puedo quedará comer un asado con ellos y hablar de un partido no hablar de nada. Sin que te pregunten si está bien o está mal, sino estar tranquilo. Me desenchufa mi nieto, me recarga las pilas estar con él. Pero creo que nos hemos esclavizado mucho con el teléfono. Esto es asesino. Yo me levanto a las ocho, nueve de la mañana ya tenés mensajes. El otro día, me sentía abrumado a la noche… juro que no quería más nada. Lo único que quería era ver veinte minutos de Netflix, que a propósito por ver tanto Netflix, el libro que leías en una semana ahora te lleva un mes, y entré a revisar los WhatsApp. Había tenido contacto con 100 personas por Whatsaap ese día. Diálogos, charlas, contactos… no hay forma de aguantar. Hay que saber parar y eso es una de mis deficiencias. No puedo lograrlo aun. Desprenderse de esto que es… hoy estás trabajando 16 horas por día. Vos antes cumplías tarea: entrabas a las dos y te ibas a las diez de la noche. Hoy a las diez de la mañana te están llamando, paso tal cosa, y es trabajo, es trabajo. El otro día vi un dibujo de un celular como la bola del preso y es eso… es eso.

EGMDP: Evidentemente sos un bicho de redacción de un diario…
MP: Si. Orgulloso bicho…

EGMDP: ¿Qué encontraste en la radio y qué encontraste en la tele que lograron cautivarte?
MP: Y si. En la radio es fantástico el feedback con la gente, el feedback con el oyente. Además, por ahí sacás un tema que no estaba previsto y te cambia absolutamente el programa. El otro día por ejemplo, hacemos una sección que se llama “El Paracaidista”, levantamos el teléfono y el que esté hablamos. Y de ahí surgen historias fantásticas que no las tenías imaginadas en un diagrama previo y la frescura. La radio es frescura. Y de la tele, bueno, entre con miedo. Con mucho miedo. Pero descubrí que, contrariamente a lo que hacemos en el diario o en la radio, la tele también es muy rica cuando el entrevistado se olvida que está la cámara. Hay un momento en que se quiebra. Que se funde con la charla con el periodista, en este caso un programa de media hora donde tratamos de dialogar en un clima distendido… Cuando el entrevistado se olvida en dónde está, florecen cosas. Y no hay una virtud. La virtud del periodista en ese caso es dejar hablar. A veces cuando te dicen están buenísimos los reportajes porque dejás hablar… A veces decís, estoy robando la guita, si lo mío era preguntar… cuando el entrevistado se siente cómodo, los silencios a veces hablan mucho más que las preguntas…

EGMDP: Lo qué pasa es que tanto en la radio como en la tele, el silencio tiene otro impacto quizás que en un diario… En el diario son puntos suspensivos…
MP: Claro, no hay. No hay. Entonces cuando aprendes a usarlos silencios… mirá… nunca lo había pensado así… pero es cierto. En la tele aprendí a usar los silencios, a poner un cambio menos en la entrevista y estoy muy contento. Muy contento porque he encontrado cosas que no sabía que podían salir. Con entrevistados muy ricos que cuando se termina el reportaje, no hay nada mejor para un periodista que te digan, “no sabia que te iba a decir esto”, y eso para un periodista es el mejor premio.

EGMDP: En una vida profesional con tanta cosa, me imagino que de lunes a lunes estás enchufadísimo, ¿cómo acompaña la familia? Siempre entienden y acompañan, ¿cómo lo pudiste manejar a través de los años?
MP: Y tuve suerte. Tuve mucha suerte. Yo estoy casado hace 35 años con la misma mujer y entiende. Entiende. Obviamente se agarra sus buenas calenturas en determinadas circunstancias… el teléfono es una…. Pero, vamos caminando y hay un tumulto de seis personas y yo cruzo. Al principio se enojaba…

EGMDP: Y ahora te acompaña y cruza con vos…
MP: O al menos tiene cierta resignación. En ese sentido, soy un afortunado. Vos no tenes horarios. Vos acá no tenés cumpleaños, no tenés entradas a un cine… Ayer me preguntaba, “pero vos tenías cierre ayer?”, es que yo pensaba salir a las diez de la noche y salí doce menos cuarto porque se presentaron situaciones… Yo no se cuantas personas te pueden bancar… Cumpleaños de mis hijos yo me perdí un montón, que hoy por suerte trato de disfrutar con mi nieto. Los periodistas siempre decimos lo mismo, llegás a los cumpleaños cuando queda el triple de zanahoria doblado… Pero, si me das a elegir, vuelvo a elegir lo mismo. Es reconfortante. Es la profesión mas linda del mundo.

EGMDP: A través de los años entrevistaste a gente y personajes muy interesantes, ¿hay alguna entrevista que te hubiera encantado hacer y que por alguna razón no salió?
MP: Me hubiera encantado hacer a Fidel (Castro). Estuve en Cuba y estuvimos en la oficina pegada a la de él, con el vicepresidente de Cuba con una delegación. Y pedimos la entrevista y no salió. Fidel me hubiera encantado… Me encantaría entrevistar al Papa…

EGMDP: Hoy…
MP: Hoy, sí. Y voy a hacer lo imposible por llegar. De alguna forma… Uno dice son imposibles pero no… El otro día Messi hablo con una F.M., el Papa habló con una radio barrial… Es lo que le digo siempre a los pibes, “Inténtenlo siempre”. Puede surgir. Y de lo que sí me arrepiento siempre es de una cena que no fui… un asado que hacía un amigo con Osvaldo Soriano… Yo salí del diario tarde y no quise ir. Se quedaron hasta las cinco de la mañana y no fui y me arrepiento siempre. Y otro asado al que no fui con Goyeneche en Santa Clara Del Mar. Dos que te juro que si pudiera volver el tiempo atrás, diría no puedo cometer semejante estupidez de no haber ido.

“me gustaría que recuperáramos la estima. decir con orgullo: ‘Soy marplatense'”.

EGMDP: Mirando para el futuro, ¿qué cosas te gustarían hacer?
MP: Hacer un libro… hacer un libro… O escribir para mí. Recordar algunas cosas, escribir sobre ciertas situaciones…

EGMDP: El libro sería autoreferencial…
MP: No, no, no, no…. Para nada. Hablar de distintos temas… Artículos, qué se yo… Una de las notas más lindas que hice yo, que más me reconfortaron fue de mi perro. Una vez escribí una nota sobre el perro y las situaciones que yo vivía con él y me encantaron. Escribir para uno. Por ahí esa es una deuda pendiente, escribir las cosas que uno tiene ganas de decir y encontrarse el tiempo para hacerlo, es una deuda pendiente.

EGMDP: La última…. ¿Cómo ves a la ciudad? ¿Qué te gustaría para la ciudad?
MP: Como marplatense me gustaría que recuperáramos la estima. Salir a decir con orgullo: “Soy marplatense”. Pero no sólo porque tenemos mar, sino porque tenemos tanta materia prima… Esta debería ser la ciudad con el polo tecnológico de la Argentina. Yo te pregunto, qué pibes no vendría a laburar en tecnología, si no es el Silicon Valley Mar del Plata, dónde lo vas a hacer… que salís y a tres cuadras tenés la cervecería, el mar, la tabla para tirarte, y ala noche a estar con tus amigos en la costa disfrutando de un paisaje. Yo creo que tenemos que crecer, que es más fuerte que siete provincias argentinas, tenemos casi un millón de habitantes…es la ciudad a la que todo argentino quiere venir. Cuidarla. Defenderla. Unirnos en, insisto, cuestiones básicas. Dejar la política barata de lado para contemplar los temas importantes. Desde el periodismo, hacer una autocrítica, también. No depender tanto de Buenos Aires; tenemos historias a cada paso. Entremos a mostrar estos personajes ricos que tenemos en la ciudad. Nuestros artistas, nuestros jóvenes, nuestros músicos, nuestros científicos… hay, hay muchos. Salir a descubrirlos, quererlos y cuidarlos. Especialmente los que ya estamos, nosotros ya hicimos el camino. Uno ya tiene sus hijos y sus nietos en Mar del Plata. Qué mejor que pensar que se puedan quedar. Tenemos una ciudad bárbara, una ciudad hermosa con un potencial… un diamante en bruto, es un diamante en bruto. Ahora se está por abrir en días los sobres de licitación de la explotación petrolífera. Lo único que nos falta es que haya petróleo a 300 kilómetros frente a nuestra costa… Viejo, dejémosnos de j… Empecemos a laburar por el futuro. Somos afortunados los que estamos acá. Nonos podemos equivocar. Lo que viene, la elección que viene es fundacional para Mar del Plata, un antes y un después de este momento. O dejamos y nos vencemos y bajamos los brazos y nos convertimos en una ciudad del count. Rebaño con mar, o despegamos y arrancamos definitivamente como todos soñamos.