Sin sanciones, ¿quién pagará el costo político del aumento del boleto?

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La falta de colectivos en las noches durante toda la semana pasada, abre una urgencia para los integrantes del Departamento Ejecutivo municipal. Sobre ellos recaen todas las miradas acerca de cómo solucionarán la falta de servicio nocturno, y qué medidas tomarán para con las empresas, que en definitiva son las que no prestan el servicio público.

Esta semana deberían resolverse dos cosas. La primera es que los choferes reciban el pago prometido por los empresarios. Esto es el incremento del 5% con los salarios de febrero y la primera parte de un bono de cinco mil pesos, que a partir de abril será incorporado al salario. En febrero eran $ 2.500 no remunerativos que aun no fueron cobrados por los trabajadores.

La otra cuestión importante es la pregunta de siempre, ¿y después del paro qué pasa? Porque existe un incumplimiento manifiesto de los empresarios para con el servicio por las noches. Y podrán aducir que todavía no pudieron aumentar el precio del boleto, y que eso les impide pagar el incremento salarial. A lo que deberá entonces preguntarse el gobierno municipal si están en condiciones, esas empresas, de asumir la responsabilidad de garantizar el servicio. Tal vez haya que empezar a plantearse otros caminos, más sólidos para los usuarios y para los trabajadores.

La situación está complicada. Desde hoy, se abre una venta en el conflicto entre empresarios y choferes –con alcance a la comuna- con diversas alternativas, y que puede derivar en un recrudecimiento del mismo vía una posible retención de tareas-, una intempestiva medida de la Secretaría de Trabajo llamando a una conciliación obligatoria (algo que hasta la semana pasada era lo menos probable, pero ahora se empieza a pensar), o la realización de una sesión especial del Concejo Deliberante con la única finalidad de subir el precio del boleto. Este último es el final anunciado, pero el tema es si el aumento es suficiente o no.

Más allá de todo lo mencionado falta la solución política: si no hay una acción consecuente y contundente de la comuna sancionando a las empresas por la no prestación del servicio los damnificados habrán sido los usuarios, y el único que pagará el costo político será el Intendente. Y lo pagará dos veces: habilitando el aumento en perjuicio de quienes toman colectivo y siendo complaciente con los empresarios si no les cobra multas o aplica sanciones importantes. Está en sus manos decidir si quiere asumir la totalidad del costo político o reducir el impacto. Las elecciones, están a la vuelta de la esquina.