1 por 1 los candidatos: Vilma Baragiola

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Vilma Baragiola siente que este es su turno. Que no se le tiene que escapar. Que la Intendencia de General Pueyrredon en 2019 puede tener a una mujer al frente y que esa mujer tiene que ser ella.
La candidata a Intendente por Cambiemos es una histórica militante del radicalismo. Desde el regreso de la democracia militó en el espacio alfonsinista. Incluso con históricos dirigentes nacionales y locales que luego se fueron alejando del MO.DE.SO., o del alfonsinismo mismo. Pero ella permaneció en ese lugar, hasta que la muerte de “Don Raúl” marcó una bisagra para muchos militantes del partido de la boina blanca.
Desde el Concejo Deliberante, o desde la Cámara de Diputados de la Nación como desde el Ejecutivo Municipal cuando le tocó pertenecer, su perfil siempre estuvo vinculado a lo social. Se la reconoce por “patear” los barrios y no aflojarle al debate. Y tuvo tiempos bravos, como los del “post-quesevayantodos” en la gestión de Daniel Katz, o más acá en el tiempo durante los primeros dos años de la gestión del Intendente Carlos Arroyo.
Sufrió su momento más crítico en las PASO de 2015, cuando antes de la caída ante Arroyo debió enfrentar una sucia acusación en la Justicia, de parte del Sindicato de Camioneros de Mar del Plata. Pero de ese barro, el más espeso que le haya tocado patalear en sus más de tres décadas de militancia, salió ilesa. Fue sobreseída en la causa que investigó la Justicia de Mar del Plata. Su nombre y su honor quedaron indemnes.
La campaña actual la afronta con muy bajo perfil, hasta ahora. Sabe que la gente la conoce. Está instalada. Y como todo político, percibe cuando “la cosa” viene bien y cuando no. Y por ahora, “la cosa viene bien”. A fin de mes tiene previsto lanzarse, ya de manera decidida, a la disputa por el despacho principal de General Pueyrredon.

Datos concretos y elementos intangibles
Como lo venimos reflejando desde hace más de una semana, EL GUARDIAN MDP tuvo acceso a un monitoreo de opinión pública que durante el mes de enero realizó la consultora Management & Fit, sobre un total de 600 casos, todos en condiciones de votar: de 16 a 70 años.
El primer elemento, y el más importante de todos está dado por la intención de voto del electorado local. A Vilma Baragiola la respalda el 49,4% de los marplatenses a los que se les consultó si la votaría o no la votaría. Y un 44,3% de los entrevistados se mostraron por la negativa.
Hay un elemento no menor, y es que la candidata radical está casi en el techo de las posibilidades, dado que apenas un 3,1% de los que opinaron dijeron no conocerla.
Por otro lado, su nivel de conocimiento, además, se encuentra en el 94,1%, solo superada en ese rango por el actual intendente y el anterior, Gustavo Pulti. Esto demuestra lo que se marcaba anteriormente, y tiene que ver con la fuerte presencia que durante estos años ha marcado en distintos sectores de la opinión pública.
Sin embargo, hay otros elementos –algo más subjetivos o menos tangibles- que también son importantes. Uno de ellos tiene que ver con la necesidad de Cambiemos de ganar Mar del Plata para compensar la pérdida de votos que puede sufrir en el Conurbano, fundamentalmente el tercer cordón.
Para que la Gobernadora María Eugenia Vidal logre retener la gestión provincial como aspira a hacerlo la alianza de gobierno, es necesario defender cada voto en cada rincón del territorio bonaerense. Y en Mar del Plata, hoy en día, eso sólo lo puede intentar garantizar Baragiola. Ningún otro.
Se acerca el tiempo de las definiciones en los distintos campamentos políticos. Cambiemos, hasta hoy, tiene a cuatro candidatos confirmados y con pretensiones serias de competir en agosto: Baragiola, Guillermo Montenegro, Maximiliano Abad y Carlos Arroyo. Y otros dos que anticiparon que se lanzarán pero todavía no lo han hecho: Guillermo Castello y Lucas Fiorini. Nadie más, pese a que en algunos momentos circuló el nombre de Franco Bagnato, pero eso nunca se materializó.
Con este panorama, marzo será el mes clave para empezar a definir algunas cuestiones importantes. Por ejemplo, de cuantos candidatos estará compuesta la PASO del espacio. Lo real es que a Cambiemos le viene bien que haya una PASO, para ordenar un poco las aspiraciones individuales de cada uno y darle a cada cual lo que representa, con equidad. Y para que el resultado de los votos fortalezca al candidato que vaya a las elecciones en octubre.
Para todo eso, Vilma Baragiola parece haber picado en punta desde hace mucho tiempo, pese a no haberse lanzado oficialmente a la campaña. Desde el actual bajo perfil electoralista pero con los números a su favor. Números que no solo se miran en Mar del Plata, sino que desde lo técnico también se leen y analizan en La Plata.