1 por 1 los candidatos a intendente: Fernanda Raverta

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El peronismo nunca gobernó Mar del Plata. Estuvo muy cerca de pelearla, seriamente, cuando Eduardo Julio Pettigiani enfrentó en 1995 a Blas Aurelio Primo Aprile. Pero no le alcanzó, aun en una elección donde Carlos Menem fue reelecto presidente. Pese a que quedó lejos en el resultado, fue una de las mejores performances desde el retorno de la democracia.
En 2019 los peronistas irán a las urnas con una candidatura femenina, y no estamos hablando de Cristina Fernández de Kirchner, que lo intentará en el plano nacional. Sino de Fernanda Raverta. Actual diputada nacional y militante de vieja data en las cuestiones sociales. Desde los noventa, cuando luchaba a brazo partido como integrante de la agrupación H.I.J.O.S. o en las agrupaciones juveniles, siempre ha demostrado compromiso en sus ideales.
Pero la intendencia local es una meta muy lejana, incluso para ella. Por lo menos así lo demuestran los datos a los que tuvo acceso EL GUARDIAN MDP, surgidos de un monitoreo de opinión pública que realizó durante enero la consultora Management & Fit, con 600 casos, entre personas de 16 a 70 años.
En el “ranking de conocimiento”, la candidata por el kirchnerismo alcanza el 30,2%. Nada mal para una joven que, por ahora, se ha movido entre cargos políticos legislativos o responsabilidades ejecutivas de menor relevancia. Su inconveniente aparece por el lado del “desconocimiento”, ya que el 41% “no la conoce”.
Pero Raverta no solo va a tener que preocuparse porque el electorado marplatense la identifique, sino que tendrá algunos frentes más: deberá impedir que se le filtre como candidato el exintendente Gustavo Pulti, deseoso de ser el “hombre de Cristina” en Mar del Plata. Y tendrá que tratar de imponer su figura al recuerdo que en el imaginario colectivo dejó la gestión de la expresidenta, que seguro irá encabezando la boleta, en la categoría de candidata a presidenta de la nación.

Datos que tiran para atrás
En números, el diferencial negativo que tiene Unidad Ciudadana como fuerza política es de -10,2%, ya que un 29,1% tiene una opinión “buena” sobre la fuerza y un 5,6% de “muy buena”, permitiéndole una valoración positiva del 34,7%.
La dificultad está del otro lado de la calle, donde los guarismos son malos. El 25,3% de las opiniones indican que la imagen de Unidad Ciudadana es “mala” y para el 19,6% es “muy mala”. El número final de valoraciones negativas termina siendo del 44,9%.
Veamos que ocurre con la intención de voto para intendente. La encuesta dice que, si las elecciones fueran hoy, en lo referido a las predilecciones por partido o alianzas, Unidad Ciudadana -el kirchnerismo- cuenta con 22,3%.
En lo particular, la diputada nacional cosecha el 18,1% de opiniones de electores que dicen que “votarían” por ella, mientras que un 32,1% “no la votaría”. Como se dijo antes, el número de quienes dicen no conocerla es muy alto: 41%. Aunque, al igual que ocurre con el candidato del socialismo Juan Anastasía, ese número permite ilusionar a quienes están en el armado de la estrategia electoral, dado que una campaña asertiva puede permitir alcanzar más votos de los actuales.
La batalla electoral no será simple. El peronismo tiene que resolver, todavía, que va a pasar con la posible unificación que prometen las distintas vertientes internas que lo componen. Sin esa unidad en la acción las chances son tremendamente bajas. En cambio, si logran “acordar”, quizás mejoren. Aunque eso tampoco les garantice un triunfo a ocho meses vista de las elecciones.